Mucho Tiempo
La soledad es un sentimientos, porque nunca hubo nadie acompañado que se sintiera solo, y nunca hubo nadie solo que se sintiera acompañado. No es estar con alguien o no estar; algo se bien, no estoy sola, estoy conmigo y en ocasiones no soy buena compañía ni para mí y me quedo sola.
He estado conmigo, pero vamos quien cree que es lo mismo, no se puede tapar el sol con un dedo pero si se puede generar un orgasmo; esto no es lo que yo quiero. Quizás mi búsqueda de alguien más sea para saciar esta necesidad o para ya no estar solo conmigo o para terminar matándolo porque reproducirnos seria como curarle a alguien el cáncer y después insertarle un tumor.
Tengo que pensar bien muchas cosas, tengo mucho tiempo, más fantasías y poca batería.
Diciembre de 2012
Cuando se especulo que en Diciembre de 2012 se terminaría el mundo todos creíamos que era una mentira, todas las profecías marcaban la fecha 12/2012 y el mundo las desestimo. Ese mes no paso nada, de hecho durante los primeros meses del 2013 se hablo que el Diciembre del año anterior había sido una de los más tranquilos de la historia, de inmediato supuse que el miedo nos había hecho portarnos bien, hipócritas.
Lo que nadie sabe es que el primer frasco de HCDV-3230 (Human Cognitive Decline Virus) del laboratorio de mi padre tenía como fecha: 22/12/12.
El mundo, tal como lo habíamos visto y conocido hasta ahora, como lo construimos y como lo vivíamos se termino 8 meses después.
Cualquier especie en la tierra difícilmente terminara por desaparecer el planeta, viven y sobreviven en el, se adapta o evolucionen, los consumen, lo alteran y lo degradan, pero el mundo siempre sabrá como defenderse y renovarse. La tierra tiene nuevos humanos que regresaron al equilibrio con ella; cualquier especie que atente contra ella será minimizada.
En el 2012 no se termino el mundo, el mundo no cobro venganza. En el 2012 los seres humanos terminamos con nosotros mismo, como siempre lo hicimos. No era tan difícil de adivinar.
Yo y la esperanza de volver a poblar el mundo sobrevivimos.
Sin humanos
Cuando estás en una ciudad enorme y vacía, conoces el silencio;
cuando estás más de 427 días solo, conoce la soledad;
cuando estás al borde de perder la vida en todo momento, conoce la muerte.
Pero, por más silencio, soledad y muerte,
reconozco la belleza del mundo, sin humanos.
¡Bang! Muerto
Estaba del otro lado de la calle, todo es normal pero algo andaba mal, llego al borde de la banqueta y me detuve por completo, guarde silencio dirijo mi mano hacia mi espalda donde siempre estaba mi arma. Hay, al filo de la calle, a 10 metros de mi camioneta y todo mi arsenal sentí miedo, respiro lentamente, como quien espera que suceda algo.
Cada momento en mi vida es el ultimo, nunca se cuando los nuevos vivos estarán cerca de mí, en este instante tengo 10 balas calibre 9mm dispuestas a descargar su poder en algunos nuevos vivos.
Mi mano llega a su objetivo cuando veo 4 seres a mi alrededor; teniendo el arma y al silencio de mi lado, sé que al primer movimiento o sonido: ¡Bang!…
Muerto.
Bala 10; la caja de la registradora de la tienda donde hace algunos segundo había salido se abrió, no podía esperar un segundo más, en este maldito pueblo nada de abre solo. Volteo rápido, jalo el gatillo que acciona la aguja percutora golpeando la bala causando la acción de combustión impulsando la punta de plomo por el ducto del caño, a una velocidad de 350m/s, la cual en un movimiento de rotación y traslación uniforme distorsiona la tranquilidad del viento, atraviesa con frialdad la estructura de un cristal ocasionando su estallido, continua sin remordimiento alguno su recorrido y se estrella en el borde superior de la caja, lo que deforma su estructura metálica y termina su recorrido. 9 balas, 0 muertos, 5 nuevos vivos.
Bala 9; se acerca a mi presurosamente dibujando un zigzag en su trayectoria, esto complicara mi puntería, lo dejo que se acerque, cuando está a menos de dos metros, extiendo mi mano para reducir aún más la distancia y aumentar mis probabilidades de éxito. Da la punta del cañón apuntando a su pecho da un paso más, contraigo rápidamente mi dedo índice y acciono el mecanismo del arma, en fracción de segundo el silencio se altera por un fuerte estallido, la bala sigue su camino, entre por su hombro derecho perforando piel, músculos y venas a su paso, causa instantáneamente provoca que la sangre de su interior se esparza en pequeñas gota y comience a escurrir por su piel.
El impacto y el dolor lo hacen caer estrepitosamente al pavimento. 8 balas, 0 muertos, 5 nuevos vivos, 1 herido.
Bala 8; mi nuevo amigo me ataca por la espalda haciéndome caer, velozmente se monta en mi para intentarme morder, mi movimientos más desesperados que efectivos le complican su misión; con más coraje que miedo logro quitarlo de encima por unos segundos, lo que me da tiempo para poner la pistola frente a su cabeza y disparar. La munición llega al lugar y hora de la cita, le rompe el cráneo, recorre su cerebro matando las pocas neuronas que un tienen vivas y saliendo por la parte posterior junto con sangre y fragmentos de sesos para terminar en un muro de cemento; la acción hace que su cara se llene de sangre y su cabeza se caiga de espaldas para hacer un enorme charco de sangre. 7 balas, 1 muerto, 4 nuevos vivos.
Bala 7, 6 y 5; sale de inmediato hacia el maldito que está mal herido, ahora sus movimientos lentos y su cercanía me ayudan a que el pedazo de plomo, que por la velocidad a la que es expulsado de esta arma rosa resulta mortal, se aloje en su cabeza entrando por un costado y causando, afortunadamente para mi, una problema menos. En nombre de la supervivencia de la raza humano y la mía, alzo la mirada de mi lado izquierdo y encuentro a menos de un paso otro mal muerto, disparando automáticamente mi bala 6 y 5, las cuales penetran por sus cuencas oculares, bien matándolo y haciendo que su cuerpo y su asquerosa sangre caiga hacia mí. 4 balas, 3 muertos, 2 nuevos vivos.
Bala 4; nunca hay tiempo para recuperarse en estos casos, en cuanto logre quitarme el cuerpo de encima recibí tres golpes; uno de ellos en las costilla de lado derecho, otro de lado contrario tirándome por completo al piso, el ultimo una patada en la cabeza lo que hizo que apretara las malos. Mala suerte cuando tiene una pistola en una de ellas y esta apunta hacia uno de tus muslos. 3 balas, 3 muertos, 2 nuevos vivos, 1 herida.
Bala 3; lucho contra uno y estoy a los pies de otro, como puedo uno de mis tacones entra en el muslo del jodido que me ataca, lo hace gruñir tan fuerte como su dolor, hecho hacia atrás y en el segundo que tengo para jalar el gatillo que apuntaba entre sus ojos, recibo una patada en las manos que desvía la dirección del misil quedando como único rastro el sonido de su descarga. 2 balas, 3 muertos, 2 nuevos vivos, 1 herida.
Bala 2; el coraje de una bala que solo hiere al viento me hace reaccionar con más energía, agradezco que aun tengo el arma entre las manos, por la adrenalina ni siquiera siento donde fue mi herida; aprovecho al herido para pegarle un tiro en el cuello que revienta en su cuello y hace que su tráquea parezca la fuete del Cesar Palace. 1 bala, 4 muertos, 1 nuevo vivo, 1 herida.
Bala 1; si algo me enoja es que alguno de estos idiotas me manchen de su repugnante sangre, desgraciadamente para el que resta estoy muy enojada, desafortunadamente para mí sólo tengo una bala y parece ser más listo que sus amigos.
Estamos de frente, yo estoy herida y el es una maldito nuevo vivo. Nos vemos, al parecer está pensando algo, yo sólo tengo en la mente que pace lo que pace la bala que sobra tiene que destrozar un cerebro, aunque sea el mío. Ninguno de los dos se mueve, como en un wester, pero aquí pareciera que tanto él como yo no deseamos nada, pero en verdad por mi parte estoy esperando el más mínimo movimiento para atacar.
Lo hace, al final no es tan listo; corre hacia de frente se tira a mis pies como si intentara taclearme, alcanzo a brincar para eludirlo, caigo los dos tacones enterrándolos en su espalda baja, sin tiempo de sacarlos da la vuelta, me tira, se arroga y con gran agilidad pone mi cabeza entre sus piernas comenzando con las manos me toma de las muñecas y comienza a golpear contra el suelo haciendo que suelte el arma. Lo bueno de ocupar tacones de punta es que en estos casos pueden causar mucho dolor si pateas en la cara a alguien, después de varios golpes cae aturdido; como puedo me levanto, tomo el arma que estaba junto, lo sigo pateando en la cabeza con la punta de mis zapatos hasta que no se distingue por tanta sangre, cuando logra cubrirse la cara con sus manos para evitar que continúen los golpes, apunto el arma a cuarenta y cinco grados hacia abajo y jalo del gatillo que acciona martillo empujando la aguja percutora golpeando la bala causando la acción de combustión impulsando la punta de plomo por el ducto del caño con un objetivo directo, a una velocidad de 350m/s en movimiento rectilíneo distorsionando la tranquilidad del viento obedeciéndome por una vez en su vida va firme en su trayecto, atraviesa con frialdad la estructura de la tela continua rompiendo la piel, el musculo, las venas y arterias, continua sin remordimiento alguno su recorrido por dentro de cuerpo, la bala destroza su pene y testículos para terminar su recorrido en el pavimento, todo esto sucediendo en fracción de segundo, desde la opresión del gatillo hasta la sangre escurriendo no paso ni un ¡Bang!, y ya está muero.
Quien eres?
Encontre huellas de lodo en el supermercado… eran unas botas enormes y al parecer mató a todos los infectados que había en el área… esta es la segunda vez que pasa esto. La última vez las huellas estaban secas, pero esta vez estaban compleamente frescas. ¿Quien eres? ¿estarás ahí afuera esperandome? o ¿acaso eres mi enemigo?
Nota: Los infectados muestran cierto razgo de inetligencia. Entierran a sus muertos…
220 horas
30hrs. sin agua,
3 días sin luz,
6 días con tormenta de nieve,
2 días sin comer,
55kms caminados,
3kms corridos,
4 armas,
1 vacuna,
9 granadas,
49 nuevos vivos,
30 muertos,
8 días durmiendo en la camioneta,
1 día durmiendo en la calle.
La peor semana en más de 4 años.
Migo
Me asuste. Me encontraba en un edificio abandonado, en eso logre ver una sombra moviéndose lentamente del otro lado del pasillo, me calme un poco al no volver a ver ni escuchar nada. Camine hacia donde había visto dicha sombra.
Llegue del otro lado del pasillo Katara en mano, una cortina roja cubriendo la mayor parte de un ventanal que daba hacia la calle, la luz de media tarde deja ver que detrás de ella no había nada, ni nadie; su movimiento suave se debía al aire que entraba por uno de los pequeños huecos que tenía el cristal.
Fue entonces cuando di la vuelta… la vi… hace tanto no la veía, por algún momento dude que en verdad fuera ella, pero siempre la reconocía; no parecía enferma, me acerque con mucho cuidado aunque no parecía enferma, con el poco aire que tenía por el miedo sólo alcanzo a salir de mi boca un suave:
- Hola.
Que no contesto.
- ¿Está bien?
Insistí en hablarle antes de hacer algo.
Por fin ella contesto con una voz dulce:
- No, no estoy bien.
- ¿Qué tienes? ¿Te puedo ayudar en algo?
- No, tu menos que nadie puede ayudarme.
- ¿Yo? ¿Por qué yo menos que nadie?
- Tú, tu menos que nadie, porque tú me pusiste aquí, tú me dejaste sola y tú me hiciste lo que ahora me hace tanto daño. Tú provocaste todo el mal que hay ahora en mi vida, si es que a esto le puedo seguir llamando vida.
No supe que contestarle, en verdad no tenía nada que decir, mi boca estaba más sola que el mundo de humanos.
Es tan cierto que sólo podía retirarme, di la vuelta y camine unos pasos, cuando gire la cabeza para verla por última vez ya no estaba, únicamente me encontré el reflejo de aquel espejo estrellado que adornaba la pared. Esa ha sido la última ocasión que he platicando conmigo
Redes
Mi celular comienza a quedarse sin batería… y yo sin esperanza de dejarlo prendido. 154 contactos, de los cuales por lo menos 50 ya los vi deambulando por ahí buscando comida o comerme. Los otros 104, estoy casi segura que deben estar igual. Cada día mi esperanza desvanece poco a poco, pero hoy hubo algo que me impactó.
Entre aun cyber en la tarde. Con las maquinas aun prendidas me acerqué a ver que seria lo ultimo que escribe la gente en sus “muros”.
Entre palabras de amor, disculpas y pensamientos encontré una publicación.
“Aun estoy afuera…”
Era todo lo que decía, en la foto solo venía la imagen de un perro Golden retriever con un moño rojo en el cuello. La foto parecía que la habían tomado la navidad pasada. El nombre era Claudio Peterson. No me atreví a contestarle para no darle esperanzas de que su amiga seguía viva. Aunque debo admitir que tampoco tengo muchas esperanzas de que él siga vivo, pues su mensaje ya tenía varias semanas ahí y sin respuesta o algún otro indicio de él.
Necesito dormir. Realmente necesito dormir…
Karla
Hoy encontré a Karla atrás del centro comercial. Karla era una chica solitaria en mi prepa. Era la “rara” pero era muy inteligente. La encontré buscando comida en un basurero. La admire por unos segundos para asegurarme si era ella. Me sentí mal por su destino y recordé lo mal que la tratamos. Sabía que no me escucharía y que muy probablemente ya ni siquiera le importe pero, al mismo tiempo que jalaba el gatillo, le pedí perdón por haberla tratado de esa forma. Eramos niñas tontas y cuando sonó la explosión de mi arma Karla “la rara” Carring cayó al piso. Ella merecía mas que esto. Era una mujer brillante y no dejaba que nadie pensara por ella.
Uno hace tantos planes ¿es esto lo que la vida tenia preparado para nosotros?
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